^XAS, OCTUBRE 12 DE 1918 •isionaLuis MarulandaSe Cisionadosibb abriAsu perio es.en lapnos asun 1 Condaientes deIN MEMORIAM.No Babfa de dolorei profun [to vicinal,Cen e reinant*dos, ni de penas graves. Causa dolor profundo, sepreventirte.Quifin tiene dolores y penaa laiente pena muy grande si* a los veinte anoa? Su vida, ber que una vida tan pura lagio, ays las escipie apenas si habla llegado tronchara la Parca impia enla, Jr.Vlarulans la vida.lSveB fll-ible, inte ) de nuesD. Luisrnos aprei ios umbralea do se vislum momentos en que iba a pisar bran alegrfas y sufriimentos, lloa umbralea de eate valle deciudad | consideiSe nno sabia de las raiserias y de lgrimas con paso firme, Belas penalidades que tienen Iguro; cuando empezabaa viaque arrastrarae en este mun iumbrar el sendero que lo lieEn undo arteramente traidor y fa* laz. Por eato,que ella se deslizase mansa y dulcemente como el agua de riente arroyuelo, como linda barquilla que Uevan las aguas cuando el mar eBtS en caima.nos esti a todai, senti-an senciY eBta vida feliz del que ha pocoB dias partio para no volvar.servia a todos los que tuvimos la dicha de conocer-varia al triunfo, a la conse* cusidn de bus ideates terre* nos: Un brlllante porvenir se le esperaba. Su honradez, su caballerosidad, su cons-tancia en el trabaje, ya ha-cian de 61 un predeatinddo de la victoria en este rudo bata liar.daver se a las 6emente-itendidamultitud is respeid, puesda estfilo; nos contagiaba con su bondad de alma, con el rictus de alegrla sana qwe siem pre trafa en el rostro, y con el deseo vivlBimo de vivir,deamanda*iD. Luisgozar, que se notaba en sub ojob melancdlicos y dulces. Por esto, que siempre se le miraba rodeado de chicuelosque gozaban de sus cariciaBy de bob frasea carifiDean ycaufr.vadoras, Amaba lastimoniosisar poraflije.ingenuas almas de los mhos, porque eran sus hermanas, porque las tinicas eran quecomprendian la suya.Los que le conocimos y le tratamos, las que tuvimos la buena suerte de saber de susaspiraciones y de bus esperan zes; los que le vimos diligen-temente cruzar por eBas ca* lies de DIob en pos de un me*joramiento a que muy pocosaspiren en esa edad en que todo sonrie, en que no se bus ca mfis que el placer, el es-parcimiento, la alegrla, con*nos—y con razdn— qu? aquel muchacho que ape nas si contabalos veinte abrilea, serfa uno de los triunfa-dores en este diario vivir. Pero nuestras esperanzas resutY su ataud, como el de los taron fallidas: ia Muerte vi-Lfalleciota. Mala temos.buenos, como el de los jus tos, iba completamente ro deado de florea. Eran fragantes rosas que sus amiguitas y amiguitos, por conducto de bus padres, le e nviabanno.* • * * *para que lo acompaharan asu dltima morada; era la o3aver se frenda que almitas puras ynanana,;6lico.albas le mandaban; era la tiltima demostracion de bu afecAHORROUSTED AYUDAR?sIO de ESTADOS UNinOSY un hogar honorable, unhogar que no ha mucho esta* ba riente y lleno de alegrla envidiable, hoy se halla su-mido en el m£s profundo de los deaconsuelosy en todo un abiBmo de tristeza. Dos an*cianos virtuosos, dos ancia-nos que no merecen mds querespeto y amor, eBtfin incon* solables, lloran dulce y reaig nadamente la deeaparicitin del hijo que tanto amaronErnesto Gomez.Atentado infamete rendise le ha los tittin de cincu acusadoienpan, por vigen teaque en epormencsadores.Lo msprensa dD. Venmuy eno por los ao porque dos, no * revolucilt;En las iMexicoservicio postales, bultos viSe ceiEn vir dos los eina de N, mos de linistradoi de atendta de em den6 la c na mientempleadirestablecOtrIEi miela manai ciudad elconsecueinfluenzi