*- '-~——i~~ir t ----_ • in him i ai I,,, iUn nuevo acto cat61ico del Gobierno del Ecuador.Dias pasados publieamos un decreto del nuevo Gobierno de la Repdblica del Ecuador ordenando la ereccion en Quito de una Basilica consagrada al sa-gradoGoraxon de Jesds.Hoy encontramos en fil National de Quito, 6rgano de aquel Gobierno, una nueva prueba de sus genero* sas disposiciones.Despues del desastre de Iscliia, el seSor Delegado aposttflico en las Repblicas del Ecuador, de Pera y de BolWia, dirigifi una circular A los Obispos y a los fieles de aquellos Estados recomendando a su caridad las victimas de la catAstrofe.Rabiendole sabido el Gobierno del Ecuador se ha apresurado A enviar al seiior Delegado aposfcfilico la suma de 1.000 pesos fuertes con una herraosa carta del ministro del Interior, de la coal copiamos el «!-guiente pArrafo:. —•Siente el Gobierno que las tristes eircunstan-cias a que una larga y costosa guerra ha reducido la Republica, le obliguen A limitar sus deseos en el fces-timonio de interes que envia A las victimas de Ischia; pero abriga la conflanza de que V. E. haeiendo-le justicia, se digoard ver s6Io en esta pequefhsima suma la cordialidad del afecto que le obliga A ofrece-rosla.M*—En la carta del seSor Delegado ApostdUco se en-cuentra este pArrafo:—«No se si deboadmirar mAs en este acto del Go-bierno, la generosidad de la ofrenda, la prontifcud en hacerla, 6 en fin, la noblera de los sentimientos ex-presados por V. E. en la carta que se ha diguado di-rigirme.»»—Todos los cat61icos aplaudirAn este elogio del Gobierno del Ecuador, tan justo como merecido.Tambien vemos anunciadas en los diarias de Quito varies medidas reparadoras, dictadas por aquel Gobierno para deshacer los ateutados perpetrados por el dictador Ventimilla, tan enemigo de la Igiesia como de las libertades dol pueblo que contra todo derecho oprimia.8iga el Gobierno del Ecuador esta marcha y reoa-cerAn para aquella Republica los felices y hermosos dias en que ocupaba la presidencia de la Republica ej inolvidable Garcia Moreno.Como se vA, los republicanos espanoles no se pare-cen en nada A los republicanos del Ecuador.