fnieto y su otro litjo, John.QUISIKRON PONER ENACCION EL TIIVIO DEMANOS ARRIBA.dNo; ales, Sonora.—De cinco negros asaltantes, euatro se encuentran en la cfirce] publica en esta ciudad. El. asalto tuvo efecto en Ja neveria '* “Central en la calle Campillo, Iren-fce al edificio del correo. Alll, einco negros rccien llegados de Nortea-j mdrica quisieron poner en accion el timo da “manos arriba” tan usado en Estados Unidos, donde los pad-ficos habitantes, dlsciplinados y ha-bituados a obedcccr las voces de mando de los hampones, alzan las manos lo mismo les amenacen' con un revolver qua con una pipa.iHands up! fue el snludo lacdni-co de los negros, mientras quo con las manos metidas en las bolsas a-puntaron a los jdvenes, insinuancio la , direction terrible de sus arm as de fuego. El dueho de la neveria abrid desmesuradamcnte sus ojos o-blicuos, japoneses mientras que trcs de los jovenes alzaban las manos docilmente, Pero Ernesto Campillo, que .sde qne nacid ha sido un tro-ta mundos y es mas gascon que Ar-tagnan, eogid una silla que tiro sobre los asaUantcs dando ron esto el principio de la batalla que so librd a punetazo liinpio. Banning y Campillo fueron los iinicos que hicieron frente mientras que el publico que pasaba por la ealle era simple es-pcctador. La refriega durd varios mlnutos, hasta que la policia se dlo cuenta de lo que ocurria. Cuatro de los negros fueron aprehendidos y lo curioso del caso, fue que niuguno de eilos train pistola y qud, con los de-dos, habian querido practical* ei jueguito do lor, atracos.