hasta A los mismos revolutionaries, y que, acompaiiada de la traitibp, ha vencido en Gaeta al derecho y la justicia.Canfceu, pues, y aplaudan los autAno' mo3 hasta no poder mas; nosotros mien -tras los compadeceremos, como los compa-decemos, esperando el dia en que, avergon-zados da su estravlo, vuelvan A pensar y ser, como piensan y son, los buenos espa-fioles.Comienzan A hacerse conjeturas. dice LaEspafia, acerca del punto en que n jar A sn , . ...residencia el magnAnimo Rey de las Dos- 9ue la doctrina del mAustruo Pinelli, seion otras las invasiones, posibles en nues-tra Apoca?El mal presente, merecerAsiempre nues-tra preferencia. , r' *Porlodemas, La DiscusionhebTyB,visto en otros periAdiccs la 6rden del dia de Pi-nelli; si asi no est nosotros, que la tenemos en italiano y por duplicado, podriamos, si lo desea, regalarle un ejemplar, para que vea con sus propios ojos hasta donde alcan-za el feroz corazon del libre Pinelli que condena la piedad, como un delito,Y para que los demAcratas se persuadaoSicilias. A estas horasdebe hallarse eu lacapital del mundo cristiano, dende las re-vueltas sociedades europeas pueden admi-rar y sludar las dos grandes figuras que resaltan mas brillantes eu elcuadro de los suceso3 actuales: el santo heroe del cato licismo, Pio IX, y el noble adalid de la monrquia, Francisco II: ei sacerdote y el Rey, victimas de la tribulacion por obra de la iugratitud y del crimen, ostentan hoy sobre las coronas quelegitimmente eifieu, la aureola de la virtud y del honor.Un periAdico ministerial de amoche iodi-ca que es problemAtico si la familia real de NApoles fijara su residencia en ei pala-cio de Pan, de Francia, enelde Sevilla, de Espaha, 6 en Baviera, patria de la Reina. Nos pa race arriesgado asegurar cuAl de estos tres puntos serA el preferido por SS. MM.: per* desde luego veriamos con especial satisfaction que aceptasen el alcA-zar de Sevilla con que, segun nuestras no ticias, les ha brindado su generosa y nobi-llsima prima la Reina de Espana.PARTES Y NOTICIASLa Discusiani indignada, protesta contra las crueldades de Pitielli. Asi lo espe-rAbamos; as! lo hemos dicho en la revista del jviernes jpasado. Y nos alegramos de ver realisadas en este punto nuestras es-peranzas. Espafia no es nation de verdu-gos, y seguros estamos de que los Piue-ilis, los meustruos de terror y de cruel -dad, no pueden jamas tener admiradores en nuestro pais. Eutre nosotros, pocos de mAcratas tendrAn conocimiento del ultimo fin autonomico, que por demasiado horrible, el mismo Mazzini, hace A la huma-nidad el honor de suponer que poquisi ■ ruos hombres serAn capaces de avanzar, despues de haberlo conotido.Por esto quiere que permanezca ocul-to, 6 que se revele linicamente A los Pi-nellis, que condenan la piedad como un deli to; y dicen que se konran con las cen-^uras que les merezcan tan atroces pa-labras.La uemocracia comenzo A figorar enFrancia en 1789, y en 1793, cuatro ahosdespues, ya habia lleuado de espanto el mundo entero.En Espaha comenzA en 1810, en 1820, en 1834, en 1840 y en 1854, y nunca ha vencido, y siempre ha retrocedido, porqne ni tenia jefes qua fueran Nerones, ni fild-sofos que se apedillaran Marat, ni bandi-dos que se honrasen con la profesion de verdugos permanentes.Los demdcratas siempre han sido venci-dos eu Espaha, porque siempre les ha fal-tado valor para ser criminales, porque el los mismos liau sido los primeros q ue se han lleuado de terror cou sus propias hazarlas,Por esto jamAs la demagog!a levanta-rA la cabeza entre nosotros.La Disgusion estraha que nosotros no reprobemos una multitud de crlmenes, cometidos en otros t empos. Si de e,ste si-lencio deduce nuestro colega que nosotros aprobamos el crimeu de nadie, pa-dece un error gravisimo.Nosotros no combatimos el error anti-guo, porque tenemoa A la vista el error presente. No condenamos ahora los crimeaes de Neron, que murib hace 18 siglos, porque existen hoy los abommables cdrne-nes de Piuelli y Sonnaz, generales piamon-teses, dcmagogos ambps, mas crueles que el mismo Neron,y valieutes, luchando por la independencia tde su patria.I Su virtud y su humanidad queda jus-De Neron, eaefecio, no sesabe que con-J tificada con el siguiciite hecho: denara la piedad como un delito. \ Muchos soldados del 40 de Unea pia-^No seria absurdo declamar hoy contra montAs quedaron pri3ioneros en los Abruz la invasion de los musulmanes, verificada zos, y los napelitanos, no solo no seen-alen el siglo vil, cuando desgraciadameate tregaron A crueles represalias, sino queestA practicando fielmente, pondremos aqui algunos de los hechos mas notables que vienen en el correo estranjero de ayer.—En Scurcula los piamonteses han ase-sinado A cincmnla y ocho personas, entreellas dos sacerdotes , tres mnjeres y dosniitos.Al crimen unieron la mas sacrilega im-piedad.Se acercaron A la iglesia, tomaron una imAgeu de la Virgen Santisima, la profa-naron sacrilegamente, le pusieron una pipa eu los ldbios, y despues prhio consejo de guerra, fusilaron (ijjquA horror![!) fusi larou aquellos malvados Ala veueradaefi-gie de la Mad re de Dios!Para colmo de crueldad y de su impia conducta, los altares y los sautos sirvie-ron de bianco A los tiradores de la usurpation.Y esto es natural,Cuando se educan verdugos para el hombre, es menester llevarlos A laescuela del sacrilegio. Mien tras el hombre no ol-vida A Dios, no puede ser nunca enemigo de la humanidad. Mientras la piedad cris tiana existe en el corazon, la crueldad re-volucionaria no puede jamAs tener entra-| da en el pecho.de los creyentes.Ya qne el hombre se ha hecho cruel y barbaro contra Dios, naturaimente secon* vierte en bArbaro y cruel para con los de-mas hombres.El que fusil a A las imAgenes reneran-das de la Virgen, siu esfuerzo de niugun gAoero, fusila, quema y degiiella con iuaudita crueldad.En Avezzano veinte y ocho personas hansido condenadas por los piamonteses A su-frir la ultima pen a.Ea Tagiiacozo cuarenta g ocho han su-frido igual suerte.En Isernia. todos los habitantes que se encontraron, fuoron inmediatamente pasa-dos por lAs armas.En Ascoli, treinta y seis poblaciones han sido victimas delas llamas.En.....; pero basta por hoy, que ya lo dicho es mas que suficiente, para enterne-cer el masempedernido corazon.Los an tores de tan to crimen son los monstruoa Pinelliy Sonnaz.Del primero, suficiente es decir que mi-ra la piedad como un delito, v se jacta de ello, y se honra cou las censuras que le grangea su crueldad. ^ ^ *Delsegundo, baste iudicar, que siendo saboyano, un peribdico Frances, le felicita de que por honor de la Fraucia, cuando la anexion, optara por la nacionalidad piambntesa.La banclera de los leales realistas que combaten por su honor y por su patria en los Abruzzos, lleva el lema de Religion y Rey, el mismo exactamente que grabaron nuestros padres en sus estandartes, cuandoluchaban con los veteranos del Capitandel siglo, que venian A ro bar les su monarca, y con su monarca, su Dios y su independencia.Los revolucionarios de Napoleon I 11a-maban ladrones A nuestros padres, y como ladrones los fu.si!aban.Los revolucionarios piamonteses llamnladrones, y fusilan, y queman y degiiellan, como ladronest A los infortunados naoolita-nbs que hacen lo mismo que en 1808 hi cieron nuestros padres; que eonducidos por su honor, por sulealtad y por su herois mo, se levantan , A morir, como buenospor el contrario, los irataron con los ma-yores miramientos; les dieron rucion ds pan y 85 cAntimos cada dia , y por la no-che, para que no esperimentasen las mo-lestias del frio, les enviaban lumbre j mantas de abrigo.Esto hacian los napolitands. Verdad es que los napolitanos temen A Dios y pe-lean como catdlicos.Los piamonteses, por sus crueldades se van haciendo o^iosos en todo el mundo. El Dirilto, periddico sardo y revoluciona-rio, dice que en Madaloni los trabajado-res del ferro-carril se han alborotado, dan-do gritos de muerte contra Victor Manuel y contra Garibaldi, al mismo tiempo que con entusiasmo victoreaban al legitimo y Anico Rey de las Dos-Sicilias.La Gaceta de Ausburgo asegura que ea Milan existe un descontento general contra el gobierno sardo, y por todas partessepide que vayan A mandarlos. los aus-triacos 6 los franceses, con tal que pronto se vean libres de la domination piamon-tesa.En Bolonia se estAn recogiendo firmas para una esposicion que se dirigirA A las poteucias europeas, pidiAndoles su protec-cion para sacudir eltirAnico yugodelPia-monte y volver A la obediencia del Santo Padre.Tenemos ya un estracto del discurso pro-nunciado por Victor Manuel en la aper-tura del Par lament o italiano.S. M. sarda se muestra poco entusias-mada, y despues de eonsignar de una ma-nera humillante iw gratitud A Napoleon y Palmerston, toma A su cargo, cual si fuese periodista ministerial, la doble tarea de acusar A los irapacientes y defender suspropios act os*Recuerda qne ha espuestc su situation y su vida, y no a hade que ni su situation ni su vida puedau ya mirarse como se-guras.De Saboya y Niza , ni una palabra. Esto parece estrano , despues de las solemnes palabras, con las cules Luis Bonaparte ha declarado que aquellas dos provin-cias italianas’, A pesar de la unidad da Italia , quedan irrevocabtemente unidas A Francia.De Sicilia tampoco se dice nada.Los escandalos, los motines, los incen-dios y fusilamientos no han merecido fijar la ateucion del monarca revolutionary.Su reino es el reino del terror y de lamuerte. Sin embargo, el obcecado Victor Manuel, endureeido ya su corazon, como el de Faraon, solo ve el camioo que debe ccnducirle A las aguas- del Mar Rojo.Bien merecia el estado aflictivo del pais algunas frases de censuelo y espe-r ranza. Pero cuando la piedad se condena como delito, estas cosas ni siquiera Raman la ateocion.lt;?Que im por tan A unos cuantos minis-tros 6 dAspotas revolucionarios, 38 pobla-ciones incendiadas, y 200,000 familiascubieftas de luto?De Roma tampoco dice nada el sefior don Victor.Los sistemas de public^dad parecen des-tin idos A ocultar coo el estrApito de las cuestionesimitilcs, el ioteres de las cues-tiones verdaderamente provechosas.Eu NApoles se ha descubierto una cons-piracion muratista. Aqui estA el mal.Contra este nuevo gAnero de conspira-dores Cavdur se declara impotente, y losfusilamientos son imposibles. ^Como, en efecto, han deimponerse terribles castigos A los que se levantan en nombre, aunqua sui autorizacion, de uno de los mas pr6xi* mos y mas queridos parientes de Napoleon, el gran protector de los piamon-teses?IL PARIAMENTABISIO m ACCI0W.Tenemos prisapara llegar al final de la celebArrimasesioo de ayer.Han pasado ya much as hors, y todavia nos parece estar oyendo aquellos gritos, aquellos apdstrofes, aquellos campanula-zos que formaron una de las mas fuertestormentas parlamentarias A qne hemos asistido desde que anda el parlamentaris-mo en nuestra patria,[Con cuAftto placer oimos al duque de Tetuan iinprecar A la turbulenta minorla