El seXon Gorrscack.—Andreanoche tuyo Jugar en el teatro del Circo, conforme estaba anunciado, el segundo concierto por aquel, eminente pimissia. La fancion se habia dividido en dos partes, en la primera ejecutése la embrollada zarzuela Tribulaciones , que efectivamente lo son para el espectador’ que no” en tiende una pilabra de su argumento;escepto las yas madas y ridiculas caricaturas en que continuamente estu el inteligente Cabanazor. Llegié por fin la segun da y presentése Gottschalk, que en medio de una sil va de apliusos llegol basta el piano. Todos los que ya ensilones particulares, o en el primer concierto ha bian tenido ocasion decirle, esperaban que su se gunda presentacion en publico, seria tambien su se gundo triunfo. No lo dusminué. Abridse el concierto con los Bosquea, einsede pendents ‘Henarde miste riosos ecos y de una dlulayr: lis baijollos decilos de Gottschalk, ‘que si pufliera obla su antor se palmaria deo que dejé por hacer, in La caza del joven Enrique, Le Maceniller, son dos creaciones que honan ellas solas al nombre de Unyardlista. La primera, cree una asistir no done eas certa lena de vida y de‘alegria sino 4 una distrac cion de una alma melincolica que busca el peligro para adormecerse. Las transiciones del desaliento hasta el vértigo, de la carrera hasta el reposo, silen impresas en los gemidos que Gottschalk, hace pro ducir al teelado condanta élaridad como si fues en plan chas.du oro. Le Macenillier es una cosa sin nombre. Solo los que‘hayan nacido es tS regiones del Sur, en aquellis forests’ iNterminabtes* de una aturaleza virjen, pueden comprender cuanta pasion se‘encienta en notas san débiles unas y de bravura otras, como las_que salon del sonoro instrumento. Le Brianist y Jesusalen, ya las ha juzgado el publico, Baste,decir que li primera se repetiré cuantas, ve ces se gigi, y la segunda tuvo la misma suerte ene rimer concierto, y causé,en el segundo, aunque in Tuctuosamente, wi verdadero promunoiamiento. Los recuerdos de Bellini son yespresion masa cabadade da masica italiana, se pergiber emvueltas Oe pinalisions, las que hin inmentalizado alereador a Norma. Le Bamboula es una composicion dedica da 4S. M. la Reina, que invierte, emplaba mantras Sentidos. El espéctador crea asistrium de esas danzas de negros, que bajo el ciclo de nuestras An tillas demuestran toda la pereza y el fatalismo de esa raza desgraciada. Una cosa faltaba, y sera que el se= hor Gottschalk se identificase con Tuestros, aires na cionales. Y al, que lo ha conseguido brillantemente. Sin estar anunciados en los carteles se dejaron oir los ophimenos acordes de arrebiditador Jaleo: de Jerez; despues y COMO:por,ensalmo , sin que sel vida perci biera mas que esos gemidos que son el espirar de los nots en un pind, sillaron los eros alevres de la to tas mezciados con las ‘variaciones’ del mas esquisite gusto. Llo publico se sorprendié de que: serle: hiciera este delicado , presente su nacionalidad, orque ‘el Jaleo y la Jota son en manos de Gottschalk, todo to, que pide ser una cosa muy buena en las manos de ‘La ponio , Yulo hemos dicho, este pianista no separece na~ da.ormando, para si solo una escuela, bebiendo ins piracion donde se debe beber, en la naturaleza, co pia no que foca obedece sus dedos eval si el instru mento, desaparéciera y pasara igu alma!’ 'Satisfectio puede estar de Medvid, los bravos y los aplausos,seisa= cedieron antes de anoche, ahogados por el tempr de perder uno solo de los sonidos,,