No Hubo Tal Cosa Contra la Vida del Arzobispo de Guadalajara (Del Hispano-América) Durante los primeros dias de la presente semana la prensa diaria publicada tanto en inglés como en espanol, promovid gran revuelto al anunciar en forma verdaderamente escandalosa el descubrimiento de un supuesto complet contra la vida del Imo. Sr. Dn. Francisco Orozco y Jimenez, Arzobispo de Guadalaja ra, que a la sazon se encontrano de visita en esta ciudad. La noticia qae dada a conocer al publico por los grandes retativos locales el lunes en la mafiana, con giendo con la rapidez del rayo en tre la colonia, mexicana. Al ente raros de ella inmediatamente tra tamos de ponernos en contacto con personas que estuvieran al tanto de los acontecimientos, lo grando, des pues de algunas investigaciones, sacar en claro lo siguiente. A fines de la semana pasada, a rafz del arribo del Arzobispo Orozco y Jimenez a esta ciudad, el Rev. Padre Luis Navarro, capellan del convento de las Carmelitas Mexi canas, situado en la calle Ashbury Nro, 77, recibid un anénimo cuya procedencia no ha sido posible ave _Yiguar, en el cual el autor le ase ‘garaba estar informado de la Nega da de varios individuos procedentes de Mexico, con el fin de asesiney al Sr. Arzobispo de Guadalajara. El Padre Navarro, segun manifiesta, al principio no did ninguna importan cia a esta carta andnima, hasta el Saébado pasado en que se presentd a su residencia un individuo ha ciéndoie saber que él personalmen te habia oido una conversacion en tre varios Individuos, para él sospe chosos, los cuales habiaban sobre un complet para privar de la vida al Arzobispo Orozco y Jimenez, Se gun el informante el Patre Nava rro, que se negd rotundamente a declarar su nombre, dicha conver sacion tuvo lugar en la tiends, me xicana de abarrotes “La Morena, situada en el numero $35 de la cao se Harrison, propiedad de los Sres, Pedro y José Jimenez, El Padre Navarro, despues de es cuchar atentamente las revelacio nes que te hacia su visitante, cre yo prudente consultar el caso con algun miembro del cleo local, lo que hizo la noche del mismo saba do, poniéndose al habla con ¢] Rev. Padre Edward J. Whelan, Presi dente de la Universidad de San Francisco. Este, al enterarse de lo que el Padre Navarro re comunica ba y temiendo que algo realmente grave hubiera en el fondo de ello, inmediatamente se puso en contac to telefico con el Jefe de Policia Mr. William J. Quinn, quien adesde luego libro sus ordenes a fin do que el convento de Santo Domingo, donde se alojaba el Arzobispo, fue ra estrechamente vigilado por una guardian de pojicia especial, a fin de evitar cualquier posible atenta do contra la vida del prelado mexi cano. Al mismo tiempo se sujeté a un severo interrogatorio a los her manos Marquez, al final del cual lograron convencer plenamente a la policia de que ellos nada sabian so bre el particular. Muchas fueron las investigacio nes que sevé a cabo la policia, se gando a la conclusion, segun decla raciones del jefe de ella, Sr. Quinn, de que las denuncias eran del todo infundadas. No fue hasta el Domingo en la noche cuando se did cuenta de lo que ocurria ¢] Timo. Sr. Orozco y Ji menez, calificando desde luego de absurdos los rumores sobre el] si puesto complet, de los que dijo que indudablemente se deblan a alguna exhaberante imaginacion puesta en obra por los efectos de la depresion economica reviante. El alboreto causado por costa no tcia amainod grandemente con la partida para Los Angeles del Irmo, Sr. Orozco y Jimenez. Acompana do de dos detectives de la policia local, tomé pasaje para Inciudad del Sur del Estado,el lunes witl mo, @ las ocho de la noche, ha biendo estado 4 despedirlo en la estacion del Sur Pacifico, un nu meroso grupo de miembros de la colonia mexicana local.