interviews el hi joA', ver cuer a su mult;Ir \ o' fliho V I* ccrt*. que estc os e! ncmbre del pe-fs** vif^ga Torre**. trat* deucorearse a I cuerpo. loco do terror, pucs apeitas podia dar creditu a *us ojos. ho hubiera. he ho, sin Uuda. der. * h:i‘ cstado a hi '1 paire, n ■■=' ojos ccfilclicantcs. para impedirlo.En e£octo. Torres, ya cegado por la dcffamada* no luvo ;ncon-ver.t* nt*- cn arrcnicu r contra c; mu chacho quo desistid do su proyeclo de ,-|r dc lt;‘- r a a su raadre. quo lanza-, : liitinjn suspire, y echA a corrcrhacia la calle.K’p i, £u£ 'bice, sir* embargo.para que Ile.ara las manos heehawpedaaos a pdftaladas. puts su padr* a? tratar de matarlo. como a su nui*drc, le :s£irtd algunas lesiones.iNTERVIENE UN NEGROTorres saliO tras de su hijo. con Li intcaci 'Ji do alcaazarlo y lo hu-biera hecho seguraraeme, r.o en-conirarse con un negro cuyo nombre no he ponido avciijruar* y q v a lien -temer.t ' detuvo a I asesino on su current, derribdndolo dc un ’‘knockoutmagistral. *HI negro procedio cntonces a dost: mar a Torres, quien qucd6 can no r.sciente del golpc por ulgunos so gundos. Luego, ir.tir- d*' sujcirio pa* ra eutregarlo a Li poitefa.Ksta, quo habla si do Ilumada. t aria a. sin embargo, y ya el vctmdario hubU empezado a d rsc cucnia de* •rimer, pues en una casa curaban ali^-iu-ao Vkcr.te. Sir. quc sc sJpie-t ,rno. se form* un gran .urupo de hombrcs del pueblo, americanos to-do.*. de lo5 que vivlan en las cerca-nias. entre ■ s cuales alguno con si-gu.O un* reata.El peligro para Torres era in mi-no me. La aciitud do aquella tmiche-dumbre cnfurccida contra el uses 1-ro. le deroostraba evidentemenie que csntha ;l punto de efceiuarse un lin-ehamicnto, del cuul serla objeto principal su persona, a juzgar por las poco tranquil Isadora- in Ira das de los qtie formate n c grupo vengador. Alguie:i suairil* one cl mexicanofuei*a suspendido de un postc. des-cuarttsado, imciaiiva que tuvo Inme-dia lament- eco cm re los demis. El negro entretanto so vela apurado pa* ra salv.tr a su pnsionero. pero la inultitud pareela enicramcnte reauelta.LA PROViDENCtA DE UNIFORMEEn esos cridcos moment os, en que Torres veia li-gur su ultima bora, aparecift la policia. Cinco agcntes sc